Un paraíso a espalda del mundo

Sobre el Océano Atlántico a 40 kilómetros de Punta del Este se encuentra José Ignacio. La Punta de José Ignacio como se le conoce geográficamente es la prolongación de la costa adentrándose en el océano conformando un paradisíaco rincón de la costa uruguaya, donde la figura del Faro -construido en 1877- se yergue enhiesta en el paisaje tan grato al turista y al lugareño.
En 1917 el Agrimensor Eugenio Saiz Martínez propulsor de este paradisíaco lugar realizo el primer loteo de terrenos. En la actualidad esta considerado como uno de los mejores pesqueros de costa y de embarque asemejándose a una aldea de Pescadores, conservando aun el toque pintoresco de las barcas en la orilla y los quinchos sobre la Playa Mansa, donde los mismos Pescadores venden los frutos del mar limpios y frescos...
Ubicado entre dos lagunas, la Laguna Garzón y José Ignacio, sitios propicios para la práctica de actividades deportivas como windsurf, canotaje y navegación en pequeños veleros, sin embargo, las actividades náuticas a motor se encuentran prohibidas a fin de mantener su variada fauna autóctona.
Dentro de este escenario de encanto natural, hay otras claves sutiles para el atractivo turístico y que a voces explican la decisiva preferencia del viajero: el elemento humano, la cordialidad y la honestidad de su gente; todos esos y otros aspectos intangibles y de difícil descripción conforman la imagen y el clima del lugar, en el cual ha ido creciendo José Ignacio.
En los alrededores del faro se ha ido edificando, si bien carece de grandes centres comerciales, existe una importante oferta gastronomica, de alta especialización la cual utiliza mariscos, pescados y algas marinas con la que realizan uno de los platos mas famosos "el omelet".
José Ignacio que debe su nombre a un poblador del lugar que habitara la zona en la época de la conquista española, al decir de muchos es mas que un lugar de moda, es la esencia natural, donde se ubica una zona de residencias de estilo informal. El encanto de este balneario, hace que se convierta en el sitio preferido de veraneo de argentinas, uruguayos, brasileños, europeos... que no han podido resistir el encanto del mar, la calma, las arenas blancas, la casi soledad para el tiempo de ocio, en un lugar que tiene como eslogan ...
"Aqui solo corre el viento".